El dueño de todas las coronas y un boxeo que no aburre

Crawford hizo lo que ejércitos de detractores hubieran soñado. Quebrar a un campeonísimo, robarle todos sus cinturones y además, desplegar un plan tan inteligente como eficaz. Saúl Alvarez, el “Canelo” nunca pudo encontrarle el tiempo a un rival que fue terriblemente escurridizo cuando debió serlo pero que dañó con un jab de derecha que enrojeció […]

Redacción Mamba Sport

septiembre 14, 2025

Crawford hizo lo que ejércitos de detractores hubieran soñado. Quebrar a un campeonísimo, robarle todos sus cinturones y además, desplegar un plan tan inteligente como eficaz. Saúl Alvarez, el “Canelo” nunca pudo encontrarle el tiempo a un rival que fue terriblemente escurridizo cuando debió serlo pero que dañó con un jab de derecha que enrojeció aún más el rostro del mexicano más famoso.

Una derrota no me define. Estando aquí, ya gané”. Alvarez dejó todo un mensaje en medio de las luces y la multitud que llenó hasta el último rincón del Allegiant Stadium. Terence Crawford, dueño de una historia singular y de un estilo meticuloso pero intenso, pleno de inteligencia es hasta mayor que el “Canelo”. Tiene 37 años y es el nuevo rey del boxeo, indiscutido supermediano absoluto y dueño de las fajas del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB), además del reconocimiento de “The Ring”.

No se notó el abismal salto de categorías que hizo el estadounidense que al final, terminó rompiendo todos los manuales de la lógica. El lastre físico no le afectó ni le quitó rendimiento y tampoco lo llevó a algún cambio de estrategia.

Crawford trabajó con la precisión de un reloj, ejecutó los golpes correctos en el momento justo y hasta se sometió a momentos de intercambio en donde se quedó siempre con la mejor parte. Ahí sus golpes en punta, lanzados como un flash, no solamente llegaron al objetivo sino que siempre lo hicieron con combinaciones muy acertadas que cortaron el ritmo y encerraron a Alvarez en su propia red.

Es que el tapatío es un peleador que se caracteriza por su agresividad y la solidez de su ataque pero en éste caso, debió remar siempre desde atrás, apelando al contragolpe como una reacción necesaria y a los impactos al cuerpo que logró acertar sobre todo, en la primera mitad del combate.

Sarah Stier/Getty Images via AFP

Igual Alvarez propuso pelear, fiel a su estilo y disimuló la impotencia a excepción del tramo final, cuando se lo observó contrariado y consciente del dominio expuesto por Crawford, anticipándose al final de la película. Y en su ley, perdió sin reproches, ni excusas. Siendo un campeón de principio a fin y reconociendo la inspiración de un rival que se encontró con la noche soñada y al que difícilmente supere en una eventual revancha.

Terrence Crawford llegó invicto a su pelea número 42 como profesional mientras que “Canelo” sumó su tercera derrota además de sus 63 victorias (39 nocauts) y 2 derrotas, que sufrió ante Floyd Mayweather en 2013 y ante el ruso Dmitry Bivol en el 2022.

Difícilmente sea la última función. El Colorado más taquillero que tiene el boxeo seguramente escribirá algunas páginas más de su leyenda antes de irse por la puerta grande, cuando solamente él lo determine. Crawford demostró al mundo como se tiene que pelear ante un rival de tanta jerarquía. Con la precisión de una calculadora; con piernas rápidas para volar; con cambios de guardia que lo convierten en indescifrable y con una capacidad técnica propia del boxeo moderno. Del que no aburre. Que llena la vista y gana con criterio de eficacia, sin objeciones, ganándole al negocio.

Especial por Ismael Tebes para Mamba Sports. 

Sarah Stier/Getty Images via AFP