Alejandro Manchot lo explica sin vueltas. “Nos dormimos en una jugada en donde ellos jugaron rápido y nos terminaron convirtiendo”. El capitán de la CAI asume que el resultado adverso, el primero sufrido en el campeonato, surge a partir de errores propios. Sin excusas, ni reclamos.
“No nos sorprendió. Sabíamos que USMA es un equipo jóven y que por ende, iban a correr como lo hicieron durante los noventa minutos”, reconoce Manchot. “Corrieron y aguantaron los noventa minutos. A nosotros nos ha pasado con otros rivales que no aguantan el ritmo. Nosotros también tenemos jugadores que corren y terminan marcando la diferencia. Es la primera vez que nos toca arrancar perdiendo el partido. Más allá de eso, mostramos rebeldía y ganas de ir a buscarlo con un hombre menos pero no nos alcanzó. Queda un aprendizaje puertas adentro y si lo tomamos de buena manera, es positivo”.
Reconoce que la expulsión de José Vivanco alteró en cierta forma los planes. Y en menor medida, la falta de un marcador lateral izquierdo natural. “Cuando lo fuimos a buscar, nos desprotegimos un poco atrás y de hecho, hubo jugadas en las que Mateo (Pierobon) resolvió bien y nos mantuvo en partido”.
“La sensación –dijo Manchot- es de amargura porque uno le agarra el sabor a la victoria y quiere seguir siempre por esa senda. Hay cosas para corregir pero no porque hayamos perdido”. El defensor considera que el torneo ha ingresado en un plano de exigencia, en donde el rigor y la vara futbolística parecen estar muy altas. “Los partidos se ponen más duros y más trabados. La segunda ronda estará complicada y será muy difícil sostener lo que hemos venido haciendo en éstas nueve fechas. Estamos en esa búsqueda, seguir corrigiendo y mejorando”.
“Queríamos ser competitivos, no nos tenemos que confundir, debemos mantener la humildad y seguir siendo serios. Somos un equipo que siempre quiere jugar y afronta los partidos de la misma manera a pesar de la diferencia que sacamos. Ese es el camino”.









