El gol en el último minuto de la ida le había dado a Lanús más que una inyección anímica. Con una leve ventaja a su favor, sabía que debía hacer un partido excelente en Brasil para eliminar al Fluminense en el Maracaná, y así fue.
El plan tuvo su momento de zozobra por el golazo de Agustín Canobbio a los 19 minutos del primer tiempo, cuando Fluminense se venía con todo empujado por su público.
Tras un entretiempo de 30 minutos por la represión de siempre de la policía brasileña, el partido reinició y tuvo al local yendo a buscar el segundo y Lanús intentando pegar de contra.
Uno de esos contraataques fue letal, porque la figura del partido, Dylan Aquino, agarró la lanza y encaró al área de Fluminense, armó una pared excelente con Marcelino Moreno y definió de cachetada en el aire para ganar tiempo y así poder vencer la resistencia del arquero local.
Con el 1 a 1, Lanús comenzó a aprovechar la desesperación de los brasileños llegando con claridad para liquidar la serie que estaba 2 a 1 a su favor.
Sin embargo, casi se va a los penales por un cabezazo de Cano que solo el palo pudo evitar. Lanús aguantó un par de envestidas más y tuvo premio.
El Granate se quedó con la victoria en el global y avanzó a la semifinal de la Copa Sudamericana, donde espera al ganador entre Alianza Lima (PER) y Universidad de Chile, que empataron 0 a 0 en la ida en Lima.









