La ilusión estaba latente desde el año pasado. La derrota en quinto partido ante Atenas de Córdoba en la edición pasada provocó un juramento interno de volver a protagonizar esta instancia. Y Racing de Chivilcoy no falló. La finalísima por un lugar en la próxima Liga Nacional se vivió en un Grilon Arena colmado, repleto, exultante, y tuvo al dueño de casa como ganador por 88-76 sobre San Isidro de San Francsico, en un partido que manejó a partir del inicio, con altibajos, pero con mucha autoridad para no repetir errores.










