El bonaerense Yamil Peralta vuelve a estar en carrera para disputar un título del mundo. Se aguarda la definición sobre fecha y sede para su choque con el polaco Michal Cieslal por el título interino de la categoría crucero en el ámbito de la Asociación Mundial de Boxeo.
Preparado físicamente por el chubutense Ruperto “Peto” Ruíz se sumó a la lista de boxeadores que elige entrenarse en el sur; utilizando los gimnasios de la zona como también el entorno natural único que ofrece la Provincia. Destacó el potencial deportivo que tiene la provincia como el nivel de infraestructura y nivel de acompañamiento. “Hay mucho deporte, muchos gimnasios y gente muy buena que ayuda a los deportistas. Eso influye un montón. Me sorprendió ver los gimnasios explotados y a todos trabajando con seriedad. El deporte en Chubut está increíble”.
“Vinimos a tomar mediciones con el profe “Peto” (Ruíz), a entrenar duro y a conocer el lugar porque tenemos ganas de hacer acá el campamento para el título mundial. La verdad es que me enamoré del gimnasio, es espectacular y me encanta la energía de la gente”, dijo Peralta ya a punto de cerrar su ciclo de entrenamiento en Trelew y Rawson.

Aunque la fecha y sede del potencial duelo mundialista todavía no están definidas, Peralta transmitió la tranquilidad de quien sabe que está en el momento justo. “Personalmente, anímicamente y espiritualmente me siento en mi mejor momento. Estoy feliz, fuerte y acompañado. No sé si será ahora o más adelante, pero sé que voy en el camino de ser campeón mundial”.
“Con todas las cosas que me pasaron en la vida, esto es deporte, se gana y se pierde. Un resultado no cambia todo el esfuerzo que hago. Siempre digo que lo primero es ser campeón de la vida, y después vendrá lo demás”. El púgil bonaerense no duda en remarcar quiénes son los pilares que lo sostienen en cada paso de su carrera: su entrenador Ezequiel Torglele, el preparador físico Peto Ruiz y su mánager Ignacio Martínez, además del apoyo incondicional de los suyos. “Mi mujer me banca siempre, y mi hijo me cambió la vida. Todo eso me recarga de energía y de ilusión. Estoy acá para ser campeón mundial, pero también para darle lo mejor a mi familia y salir adelante con el deporte que elegí”.
“Estoy convencido -remarcó Yamil- de que voy a ser campeón del mundo. Es el objetivo que me impulsa todos los días, pero también lo que me motiva es saber que puedo darle un futuro mejor a mi familia y ser un ejemplo para mi hijo. Esa es mi verdadera fuerza”.









